Artículo de Luis Alberto Balbontín (Director de DIARIO DE CADIZ)
 
     
 

UN CENTRO CENTENARIO

 
     
 

Cuando el 19 de octubre de este 1984 inicia su andadura, los isleños podrán presumir de haber logrado que otro estamento de su ciudad sea centenario. Y ello no es sólo razón cronológica, sino signo de tres cosas básicas: tesón, eficacia e independencia. Aquellos ilusionados fundadores del Centro Obrero de San Fernando, los Carbó, González, Arce…etc., estarán compensados con la obra que ahora alcanzará los cien años de existencia. Esos deseos de un centro formativo, “una absoluta necesidad para los pueblos cultos que deben manifestarse con espíritu de sociabilidad y compañerismo”, se han cumplido y el balance no puede ser más positivo para San Fernando y toda una institución ejemplar apara toda la provincia.

Las actas de esta Sociedad sabrán, junto a momentos felices y ayudas importantes, de otras amarguras y dificultades. Porque recorrer cien años de la historia es un periodo que con tantos avatares políticos y sociales como a tenido en esos años España, Europa y el mundo entero, resulta de un valor innegable el seguir en la brecha de los objetivos fundamentales plasmados en sus estatutos. Mantener su independencia tiene que haber sido empresa difícil, porque casi todos los regímenes habidos, tendían un enfoque distinto para o bien absorber con sus teorías e ideales el Centro transformándolo en otra cosa, o simplemente hacerlo desaparecer por considerar que sus métodos eran mejores. Pero ahí está la Sociedad Benéfica e Instructiva de Previsión Social, “Centro Obrero de San Fernando”, prestando un diario servicio a su pueblo, a la formación de sus hombres y mujeres, al servicio de esa sociabilidad, compañerismo y cultura que animó a los fundadores.

Todos comprendemos el esfuerzo y la obra, pero cuando se trabaja también en un medio centenario como es DIARIO DE CADIZ, habrán de admitirme que ese entendimiento tenga una mayor compenetración. Porque además por la columnas de este periódico tan ligado a toda la historia de San Fernando, desde su fundador, nacido en la Isla,  se ha ido dando cuenta fiel de estas actividades, de estos logros del Centro Obrero con la satisfacción de poder hoy proclamar su centenario. Que ello sirva de acicate a presidente y directivos de la Sociedad y para legítimo orgullo de la laboriosidad y cultura de un pueblo tan lleno de historia y de anhelos, -aún muchos desgraciadamente sin cumplir-, como es nuestro entrañable San Fernando.